Quiérete mucho

af372b2144b91a838cdf29f2cb82a68b

¿Qué le respondes a una niña de siete años que te pregunta como se consiguen los sueños? cómo se llega a ser lo que deseas ser en la vida, cómo puede llegar a ser feliz cuando sea mayor…

Y notas que tienes tantas cosas que decirle y tantas que por más que se las digas no servirán de mucho porque tiene que experimentarlas… Entonces, rebuscas en tu experiencia y vas a lo básico para encontrar una frase que le sirva de guía, como una plegaria interior que repetirse cuando la vida se ponga del revés y se sienta asustada…

Quieres que se ahorre muchos de los problemas a los que tú has tenido que enfrentarte pero, al mismo tiempo, te das cuenta de que no sería sano ahorrarle etapas.

La verdad es que leo cada semana muchos artículos destinados a conseguir el éxito y ser feliz. Para seguir, para luchar, para alcanzar nuestras metas… Yo he puesto mis ideas en orden más de una vez y he escrito y compartido alguno. La mayoría de los que leo son muy interesantes, muy prácticos y ayudan a motivarte para conseguir ser tú mismo en esta selva  en la que se hace difícil mirar al cielo porque los árboles nos lo recortan.

He leído buenos libros también sobre el tema…

La fórmula para el éxito es al final una mezcla maravillosa entre la actitud, el esfuerzo y el talento. Sobre todo, de los dos primeros. El talento sin trabajo y sin un buen enfoque y unos objetivos fijados no sirve de mucho. Siempre he pensado que casi prefiero a alguien sin tantas aptitudes, tal vez más mediocre, que sea trabajador y esté motivado, que a un genio vago y sin estímulo. Claro que, si alguien está motivado, ya no es mediocre. Las personas con la actitud necesaria para conseguir sus sueños desbordan pasión y tienen ese brillo en los ojos que les aleja de la mediocridad. Además, yo siempre he creído que nuestros sueños nos capacitan para conseguirlos. Que imaginar que lo hacemos y visualizarlo, nos hace más hábiles y nos prepara para saber cómo. Cuando alguien que está invadido por sus sueños y se pone manos a la obra (vamos que sueña pero pisa el suelo porque es realista) lo recrea tantas veces que se convierte en maestro de sus ilusiones y se prepara para asumir sus retos. Es un poco como esos pilotos que antes de surcar el cielo, vuelan por simulador. Cuantas más veces sueñas, cuantos más simulacros vividos a rajatabla y con entusiasmo, más diestro eres a la hora de volar. El truco está en darse cuenta de cuando deben acabar los simulacros y lanzarse a surcar las nubes, para no convertir en simulador en excusa y retrasar en momento de salir a mar abierto y lanzarse.

El otro día, hablando con mi hija sobre el futuro, me di cuenta… La verdad es que no es tan difícil. De hecho, todo se basa en algo muy sencillo y, a la vez, complicado. Amarse a uno mismo. Respetarse y quererse tal y como uno es.  Nada más. El resto, que también es importante, va supeditado a esto y viene rodado si te quieres y te aceptas. Porque cuando te quieres, crees en ti y en tus posibilidades y eres capaz de crear tu futuro.

Si te quieres, si te respetas, ves a los demás como aliados y no como enemigos. Empatizas con ellos porque no son una amenaza y, puesto que te sientes bien contigo mismo, eres capaz de ayudarles y quererles como merecen. Sumas siempre, nunca divides. Abrazas, no apuñalas. Estás dónde se te reclama y pones tu mejor sonrisa porque la sientes.

El que se ama no finge, vive. Busca el lado positivo. Sabe enfocar lo hermoso y desechar lo tóxico que no le ayuda a construir.

Si te sientes bien contigo mismo, no temes los retos y mimas los detalles. Buscas la excelencia y la superación.

Si te quieres, no mendigas cariño ni buscas migajas de amor. Sólo aceptas una amor entero y valioso. No te vendes, no te rebajas, no te achicas.

Cuando te valoras como debes y mereces, no te escondes ante las dificultades. Plantas cara a tus miedos y vences a tus fantasmas porque sabes que puedes…  No te castigas ni te maltratas hablando mal de ti mismo ni buscas defectos en los demás para mitigar el dolor de no ser cómo quieres ser.

Si te aceptas, te conoces. Si te conoces, sabes que puedes mejorar e ir a más. Te subes el listón porque esperas mantener esa confianza en tus posibilidades. Te reinventas. Te creces. Te buscas los defectos desde el cariño, sin acritud, para convertirlos en virtudes…

Si te quieres, quieres a otros con intensidad. No te arrugas ante las dificultades del día a día. No juegas a mentir ni tratas a otros como nunca desearías que te trataran a ti. No criticas, no intoxicas.

Los que se quieren de forma sincera no guardan rencores ni rabia, perdonan y ponen por delante de todo sus valores.

El problema es que en el mundo hay muchas personas que no se quieren. Muchas porque han sido educadas para no aceptarse ni amarse, porque desde que eran criaturas han oído que no valen o no sirven, que molestan… Grandes mentiras dichas por otras personas que tampoco se quieren y que vuelcan sobre otros su dolor y frustración por no ser como quieren… Porque no se respetan a sí mismos. Tal vez ellos en su día también fueron objeto de vejaciones y palabras terribles… Las palabras son tan importantes, por eso a mí me costó mucho encontrar las que decirle a mi hija…

El resultado es que esas personas, sin querer ni saber, forman parte de una cadena terrible que desde hace siglos se van diciendo unas a otras que no son válidas hasta que alguien se atreva a romperla y salir de ese círculo.

¿Y si en lugar de decirles que son inútiles, les decimos que son maravillosos? ¿Y si conseguimos que se rompa la cadena de tristeza y desidia?

Las personas obedecen a nuestras expectativas, por tanto, las palabras que usamos con ellas y el modo en que las tratamos motivarán una u otra respuesta. Serán lo que escojamos que sean para nosotros. Según lo que esperemos de ellas, les daremos una oportunidad o las enterraremos en el fondo de nuestra conciencia.

¿Imagináis que siente un niño al que nunca le han acariciado ni dicho nada hermoso cuando alguien lo hace? Cuando se siente amado, respetado, cuando otro ser humano le reconoce como ser humano y le trata con el cariño que merece… Hay tantas personas que no se sienten amadas… Que al final, no saben amarse ni amar a otros.

¿Y si rompemos la cadena? No podemos ir a ver a todas la personas del mundo que no saben que son maravillosas y piensan que son inútiles, que no valen, que estorban  y tender la mano, aunque podemos empezar por nosotros mismos, por respetarnos y no hacer nada que nos malbarate ni haga apagar nuestro brillo… Usar las palabras adecuadas para motivarnos y recordarnos que vamos a poder.

Y a la gente que nos rodea, mirarla con cariño, pensar que tal vez no sabe cómo o tiene miedo. Entender sus defectos como los nuestros. Hablarles con las palabras que deseamos escuchar para nosotros mismos… Una sonrisa, un gesto de condescendencia, de segunda oportunidad, una mirada cómplice, una mano tendida…

Hay mucho trabajo aún para disolver envidias, rencores, resentimiento y llanto acumulado, pero el primer paso en este camino es amarnos y amar.  En todas sus formas, con toda su fuerza… Desde dentro, hacia  fuera, en círculo… Hacia uno mismo y, hacia los demás.

Porque si no lo hacemos, no solo nos quedaremos con un simulacro de nuestros sueños, seremos nosotros mismos un simulacro de seres humanos y tendremos un simulacro de vida.

Por eso,  al final, miré a mi hija a los ojos, y le dije algo que creía que le sería útil para acompañarla siempre.

Quiérete mucho y no olvides nunca que eres maravillosa.

Autor: Mercè Roura

Fuente: MERCEROURA la rebelión de las palabras

Eline Snel: “Una mente no estresada aprende mejor”

La terapeuta holandesa desarrolló un método de mindfulness para chicos que busca estimular la capacidad de atención enfocada no sólo en el entorno sino también en los sentimientos.

Eline Snel durante su visita a Buenos Aires

Tanquilos y atentos como una rana. Ésa es la actitud que propone Eline Snel que adopten los chicos y, para lograrlo, esta terapeuta holandesa desarrolló un método de mindfulness especial para niños, que tiene como objetivo estimular la capacidad de atención. Una atención enfocada hacia el entorno, sí, pero también hacia los sentimientos propios y ajenos; ésa es la forma que -sostiene Snel- les permitirá enfrentar las sobreexigencias a las que hoy se ven sometidos dentro y fuera de la escuela.

“Mindfulness puede ser lo mismo que la meditación, es una parte de la meditación -comienza diciendo Snel-. Pero meditación no es lo mismo que mindfulness: éste es un método educativo que incluye la meditación, pero también la reflexión, el llevar un diario, ejercicios de yoga, movimiento consciente y un compartir personal sobre experiencias que tenemos. Mindfulness quiere decir “ser consciente”.

-¿Qué utilidad tiene esta práctica para los chicos?

-En estos tiempos, los niños son increíblemente inquietos, sufren de ansiedades e incertidumbres. Y una de las cosas por las que es importante enseñar mindfulness es que cuando los chicos aprenden en el colegio todo aquello necesario para triunfar en la sociedad, no aprenden nada acerca de su mundo interior. Así, sólo una parte de ellos es la educada, y cuando uno quiere modificar ciertas conductas, como el comportamiento inquieto, necesita que los niños sean conscientes de sus sentimientos, de sus pensamientos, de las señales de su cuerpo y de la tendencia a reaccionar de manera inmediata. Por eso en los cursos de mindfulness aprendemos a parar, a sintonizar, a mirar lo que nos sucede por dentro, para que ellos puedan tener una opción a la hora de responder a lo que está sucediendo.

-¿Por qué esta metodología está dirigida a chicos de entre 5 y 12 años?

-Cuanto más joven uno comience con ejercicios de mindfulness, es mejor lo que se puede lograr, especialmente en lo que respecta a las respuestas automáticas ante el estrés.

-¿El abordaje en los chicos es similar al de los adultos?

-Jon Kabat-Zinn desarrolló hace 40 años los cursos para adultos, y yo desarrollé un curso para chicos que incluye mucho más juego y meditaciones más cortas. También hay una gran diferencia en el uso de las palabras. A veces usamos la palabra “concentración”, pero la mayoría del tiempo usamos la idea del foco de una linterna de bolsillo como una metáfora de cómo uno usa la atención. Uno puede apuntarla hacia afuera, hacia un sonido o un conflicto, pero también la puede dirigir hacia adentro.

-¿Cuáles son los ejercicios para los chicos?

-El ejercicio más básico es el de la rana, en el que se aprende a hacer foco en el movimiento de la respiración. Cuando uno hace foco en este movimiento, uno sale de su cabeza y entra en su cuerpo; uno realmente puede sentir el movimiento de la respiración. Y es imposible pensar al mismo tiempo en que uno es consciente de la respiración. Elegí la metáfora de la rana a,porque todos los chicos conocen las ranas, y se dan cuenta de que las ranas pueden sentarse muy quietitas, pero al mismo tiempo hacer movimientos enormes, como hace nuestra mente. En el aula, les decimos que piensen en sus vacaciones favoritas, y ahí se dan cuenta de que sus cuerpos pueden estar aquí, pero sus mentes en cualquier otro lado. Están de una manera muy juguetona entreanando el músculo de la atención. Otro ejercicio básico es el test del espagueti. Los padres habitualmente dicen a sus chicos “debes estar un poco más tranquilo” o “tranquilizate”. Pero los niños no saben qué es lo que quiere decir estar calmado. En el test del espagueti les enseñamos que ellos pueden estar tan tensos como un fideo crudo, y cuando uno está así prácticamente no respira. Un montón de chicos pueden sentir esa tensión al estar permanentemente mirando una pantalla o jugando un juego de computadora, pero no son conscientes de esa tensión. Por otro lado, aprenden lo que es el sentimiento de relajación completa, comparándolo con un fideo al dente. Éste no es un ejercicio de relajación, sino que tiene que ver con ser consciente.

-¿Qué habilidades de los chicos se pueden estimular mediante el mindfulness?

-La atención como concentración es una de las cosas, pero también el ser conscientes y darse cuenta de sentimientos como el enojo, la tristeza o el miedo. Tiene más que ver con darse cuenta de que no pueden cambiar sentimientos que tienen, pero que sí pueden cambiar la forma en que se relacionan y lidian con las emociones, y así aprender a regularse emocionalmente. Lo tercero que se aprende en las lecciones de mindfulness es acerca de la compasión y la autocompasión: se dan cuenta de que la mayoría de los pensamientos como “soy un perdedor”, “soy feo”, “nunca voy a tener éxito” no son hechos, sino sólo interpretaciones o juicios. Además de todo lo que aprenden en los cursos de mindfulnees, la función ejecutiva del cerebro aumenta: los chicos se vuelven mejores planeadores y aumentan de forma natural las posibilidades de hallar soluciones creativas. Una mente no estresada aprende mejor.

-Las habilidades que se trabajan con mindfulness, cómo la capacidad de conectar con los sentimientos del otro, ¿están presentes en los padres de hoy?

-Algunas familias tienen una forma natural de apoyar a sus hijos cuando tienen mucho estrés o están inseguros. Otros tienen talentos para ver a sus hijos y escuchar lo que realmente están diciendo. Pero hay un montón de padres, la mayoría, que crecieron en familias que dicen “no llores”, “no seas tan infantil”, “no te enojes”. Están muy lejos de sus propios sentimientos más incómodos, como el enojo o la tristeza. O a veces han sufrido un trauma en la infancia y se mantienen alejados de lo que es doloroso, y enseñan a los chicos a quedarse lejos de esos sentimientos. Además, en la sociedad en la que vivimos, cuando ambos padres están trabajando, muchos encuentran más fácil darles a sus hijos una tablet o un teléfono cuando están inquietos o estresados, en vez de sentarse juntos un rato.

-En su libro hay un énfasis en el uso del mindfulness para trabajar sobre los efectos de la sobreexigencia en los chicos. ¿No hay un riesgo de que los padres usen estas técnicas para poner la responsabilidad del manejo del estrés en los chicos y no analizar si la presión a la cual los están sometiendo es excesiva?

-Bueno, por supuesto, existe ese riesgo. De hecho, algunos padres simplemente tiran a sus hijos en el curso. Está presente el riesgo de de querer cambiar a los niños en vez de que los padres hagan el cambio. De todos modos, sigue siendo importante tener la posibilidad de que los niños aprendan ciertos valores de vida que se enseñan en el curso. Y cuando esta formación ocurre en el colegio, los niños aprenden a poder hablar con sus compañeros acerca de sus emociones, y se ayudan entre ellos. Luego, cuando llegan a sus casas, los niños no ignoran sus sentimientos, aunque a veces no son capaces de compartirlos con sus padres.

Tranquilos y atentos como una rana

Este libro propone una forma práctica de aplicar el método de mindfulness para niños en el hogar.

Sebastián Ríos

Fuente: LA NACIÓN

41sKQnJI0+L._AC_US160_.jpgPara compras y más información de los libros para niños y adolescentes de Eline Snel entra a este enlace: Libros de Eline Snel

Entrevista con la Dra. Christiane Northrup

 

Christiane-Northrup.jpg

Christiane Northrup, MD, es una visionaria y la principal autoridad mundial en el campo de la salud y el bienestar de la mujer. La Dra. Northrup es uno de los principales defensores de la medicina que reconoce la unidad de la mente, el cuerpo, las emociones y el espíritu. Internacionalmente conocida por su enfoque de empoderamiento para la salud de la mujer, la doctora Northrup enseña a las mujeres cómo prosperar en todas las etapas de la vida.

Después de una carrera como médico en obstetricia y ginecología por más de 25 años, la Dra. Northrup ha dedicado su vida a inspirar a las mujeres a florecer. Alienta a las mujeres a crear salud en todos los niveles y estar en sintonía con su sabiduría interior.

La Dra. Northrup ha sido presentada en el Show de Oprah Winfrey, el Today Show, NBC Nightly News, The View, Rachael Ray, Good Morning America, 20/20, y The Dr. Oz Show. También participó en un documental de la salud llamado “Hungry for Change”.

Ella ha creado un nuevo lenguaje para la salud de la mujer. Ella es bailarina, vive con alegría, y además es curandera y médico. Su sentido de asombro y de alegría es muy importante para ella, y está firmemente plasmado en la realidad de estar a la cabecera de las mujeres en las garras de todo, desde la muerte y el dolor a luz y alegría. La Dra. Northrup es una mujer que conoce la experiencia humana en toda su gloria y todos sus dolores. Ella elige bailar de todos modos porque hacerlo es parte de la curación de todo el planeta.

Como propietaria de un negocio, médico, ex cirujana, madre, escritora y oradora, la Dra. Northrup reconoce nuestra capacidad individual y colectiva para el crecimiento, la libertad, la alegría y el equilibrio.

OM Times, tuvo la oportunidad de entrevistar a la Dra. Northrup y encontrar sus puntos de vista sobre la salud, el empoderamiento y bienestar de la mujer, y el papel de la mujer en el mundo actual.

OM Times: En una entrevista anterior con la columnista, Marianne Schnall le dijo: “… la pirámide jerárquica con Dios en la cima, seguido por hombres, mujeres, niños, y entonces la naturaleza. La persona que es más semejante a Dios en nuestra teología personal es el que tiene el derecho-el derecho dado por Dios- para determinar lo que los demás deben pensar, vestir, su apariencia, y cómo se deben gastar su dinero. Lo que me he dado cuenta en los últimos años es que este modelo jerárquico de poder patriarcal modelo de poder, si se quiere, es lo que a menudo hace funcionar al sistema inmunológico de la mujer, el sistema endocrino y el sistema nervioso central.” ¿Cómo sería un modelo más equilibrado para usted?

Una sociedad más equilibrada sería aquella en la que cada persona aprendió de nacimiento (o antes) a aprovechar la sabiduría de su cuerpo – para que cuando recibiéramos atención médica por enfermedades u otra necesidad, el médico o profesional de la salud estaría tan interesado en lo que está pasando en tu vida como él o ella está en los resultados de las pruebas de laboratorio. En otras palabras, cada uno de nosotros tiene conocimiento dentro de nuestros cuerpos, y cada médico tiene un cuerpo de conocimientos. Tenemos que poner las dos cosas juntas. Porque, al fin y al cabo, esa “pequeña voz” dentro de cada uno de nosotros realmente sabe lo que está mal – y puede ayudarnos a acceder al Sanador Interno. También tenemos que entender que somos eternos SERES vibracionales de Luz que en la actualidad residen en cuerpos físicos. Así pues, nuestro espíritu y nuestra alma están siempre involucrados en nuestra salud.

OM Times: ¿Qué papel juega esta jerarquía en las decisiones cotidianas de las mujeres hacia su salud personal y bienestar mental?

A las mujeres se les ha dicho que sus cuerpos son deficientes y necesitados de ayuda médica a cada paso. Las mujeres creen que no pueden pasar por la vida sin pruebas de colesterol y mamografías. En la década de 1950 les hicimos creer a los padres la noción errónea de que sus hijos requerían amigdalectomías. Más tarde nos enteramos de que las amígdalas son parte del sistema inmunológico y que eliminarlas sólo hizo que se prendiera la luz roja en el tablero de nuestra salud.

Otro ejemplo es la mamografía. Un artículo reciente en el New England Journal de Medicina señaló que en los últimos 30 años – desde el advenimiento de la mamografía, 1.3 millones de mujeres han sido diagnosticadas con cáncer de mama aunque nunca tuvieron síntomas evidentes. Así es – 1.3 millones de mujeres creían que deberían “correr por una cura” que ni siquiera requerían. A otras mujeres las convencieron de tomar los medicamentos con estatinas para el llamado “colesterol alto” cuando las estatinas se asocian con la disfunción cardiaca, demencia y disfunción muscular – todo por el hecho de que absorben un nutriente esencial – la coenzima Q 10.

De igual manera, constantemente se prescriben medicamentos como Fosamax para tratar o prevenir la osteoporosis; sin embargo, usar este medicamento puede resultar en huesos tan frágiles que cuando se fracturan no sanan. También se asocia con un mayor riesgo de requerir tratamientos de conducto – eso es debido a que el hueso de la mandíbula puede llegar a ser tan denso y quebradizo que la sangre no puede entrar a nutrir los huesos.

A las mujeres también se les está convenciendo para inducir el con la idea equivocada de que es “más seguro” y “más conveniente” a esperar a que el parto comience por sí solo. El resultado es una tasa de cesáreas del 30-50% de todos los nacimientos. Y en los últimos 20 años, como consecuencia de ello, la incidencia de la mortalidad materna (madres muertas) de demasiados procedimientos se ha duplicado.

¿Pero qué sucede cuando tú comienzas a confiar en tu instinto y dices NO a todas las intervenciones médicas de alta tecnología que no son necesarias en la mayoría de casos (no todos)?

OM Times: En septiembre de 2010, el Dalai Lama inauguró la Conferencia de Paz de Vancouver diciendo: “Las mujeres occidentales salvarán al mundo”. ¿Qué obstáculos tiene que superar la mujer para que la Declaración del Dalai Lama comience a suceder?

Las mujeres sólo tendrán que empezar a confiar en lo que saben y lo que sienten – ¡independientemente de lo que los “expertos” dicen! El secreto para la salvación del mundo vive en los corazones de las mujeres – y nuestra capacidad de amar y nutrir. Y cuando aprendemos a confiar en esto – con fiereza, sin miedo el mundo va a cambiar. Pero hemos tenido 5.000 años de patriarcado – todos de la historia escrita. Y durante ese tiempo, las mujeres (y hombres) que eran curanderas y confiaban en su intuición – han sido asesinados, violados, desacreditados, quemados en la hoguera, etc. De hecho, durante la Inquisición, se estima que 9 millones de mujeres fueron quemadas por ser “brujas”. Llevamos esta huella en nuestra psique. ¡Y ahora está surgiendo para la transformación y la curación!

OM Times: A medida que aprendemos a aceptar nuestro propio poder, ¿qué podemos como madres, tías, y maestras, empezar a enseñarle a las jóvenes para que puedan aumentar la comprensión de su propio poder y cómo tomar decisiones de gran alcance para sus cuerpos físicos y emocionales?

Podemos enseñarles que ellas tienen el poder dentro de sí mismas para estar sanas, para ser feliz, y para florecer. Podemos enseñarles que cuando se encuentran en un estado de alegría y placer, su cuerpo funciona mejor. Podemos empezar por detener la energía mortal del martirio y el auto-sacrificio. Debemos modelar esto para ellas. Los niños no aprenden de lo que les dices, aprenden de lo que realmente haces. Así que cuando una mujer se preocupa por sí misma, toma tiempo para sí misma y practica la disciplina del placer, ¡le da permiso a otras para hacerlo!

OM Times: ¿Cuáles serían las 5 resoluciones mejores de Año Nuevo 2013 para las mujeres?

1. Decirse “Te amo” en el espejo cada mañana mirándose directamente a los ojos.

2. Que revisen su nivel de vitamina D. ¡Deben saber el número real! (El nivel “adecuado” no es lo suficientemente bueno). Tomar suficiente vitamina D para entrar en el rango óptimo – 40-90ng/ml (Esto puede ser de hasta 5.000 UI / día).

3. Caminar por 20 minutos (mínimo) 3 veces por semana o – bailar alrededor de la casa mientras pasan la aspiradora o quitan el polvo – al ritmo de sus canciones favoritas – por 20 minutos.

4. Poner notas adhesivas en el refrigerador, el espejo del baño, donde sea, que digan ¡RESPIRA! Y cuando las vean, tomen 5 respiraciones lentas y profundas por la nariz. (Esto equilibra el sistema nervioso parasimpático / simpático y digiere las hormonas del estrés.)

5. Que vacíen y le den brillo al fregadero cada noche antes de irse a la cama. Esto proporciona un punto central de control que tiene una tendencia a dispersarse por otras áreas de sus vidas. (Cortesía de flylady.net)

Para obtener más información sobre el Dr. Christiane Northrup, visite su sitio web en http://www.drnorthrup.com.

Fotografía: Charles Bush Fotografía y Penguin Books Australia

Fuente: OM TIMES ESPAÑOL

image-2016-05-10Si quieres acceder a compras e información de los libros de Christiane Northrup, entra a este enlace: Libros de Christiane Northrup

“Creamos nuestro destino con la mente”

fotonoticia_20151112181258_1280.jpg
Maria Schneider, compositora, arreglista y directora de su propia big band
Tengo 50 años. Nací en Minnesota; vivo en Nueva York con Mike, un abogado que toca la batería. No tengo hijos. Los lobbies deciden políticas y su objetivo es el dinero; eso tan limitado es lo que mueve el mundo. ¿Dios?… Hay mucho más de lo que un ser humano puede imaginar.
Donde usted nació no había tienda de discos…
Windon era un pueblo rural muy muy pequeño. Todavía lo es. Pero en eso de no tener tienda de discos fueron unos adelantados.

¿?
Hoy en Estados Unidos sólo puedes comprar música por internet.

Usted fue pionera.
No quería que ninguna discográfica me dijera qué, cómo y cuándo, así que decidí vender mis discos a través de internet (1995). Ahora la gente los compra antes de que salgan y eso ayuda a pagar la producción; incluso mis fans me ingresan dinero cuando explico en mi web que quiero crear una obra.

¿Cómo llegó la música a su vida?
Fue una aparición. Evelyn Butler, una reputada pianista de Chicago, vino a cenar a mi casa. Era pelirroja, como yo entonces. Se sentó al piano y la vi tan feliz, tan suelta, que dije: “Yo quiero esto”. Tenía cuatro años.

¿Y qué hacía en Windon una estrella?
En un mes su marido y su hijo murieron de cáncer. La hija que le quedaba vivía en Windon. Fue mi profesora durante años. Era una mujer excéntrica que revolucionó mi pueblo. Amaba la música y a los niños.

¿Qué le transmitió?
La libertad y el placer. Para ella todo era música, no establecía barreras ni jerarquías entre los estilos musicales. Le debo mi estilo, esa mezcla entre clásica y jazz.

A los ortodoxos eso no les gusta.
Música es música, toma lo que quieras de donde quieras, sin límites, se trata de componer por el placer de hacer música.

¿Con qué relaciona usted la música?
Con la espiritualidad. Cuando estás tocando vas hacia dentro y lo que encuentras en tu fondo es expansión, puro universo, algo muy alegre.

Suena muy bien.
Es un lugar en el que las horas cuentan como minutos, esa es la felicidad de estar creando. Lo asombroso es cuando tú sacas fuera en forma de música ese universo y otro lo hace suyo, expandiéndolo a su vez dentro de él, conectando.

¿Nadie le dijo que no era normal que una mujer dirigiera orquestas?
La semana pasada conocí a una mujer en la azotea del Empire State. Ambas somos amantes de los pájaros y desde allí se puede ver como migran. La mujer es una investigadora farmacéutica muy poderosa en una profesión muy masculina. Nos pusimos a hablar y hallamos una cosa en común.

Cuénteme.
Cuando éramos niñas ambas íbamos a cazar patos con nuestro padre. Yo era la tercera hija de un padre que ansiaba un hijo. Me encantaba formar parte de la camaradería de esos hombres que me trataban como uno más: “¡Pinki, despluma el pato!”. Con el tiempo ambas nos hemos sentido confortables en una “profesión de hombres”.

¿Le gustaba matar patos?
Lloraba cada vez que mataba uno por muy orgulloso que estuviera mi padre y me preguntaba si no iría al infierno por ello.

Usted manda en una banda de 18 hombres, ¿cómo los motiva?
Dándoles música emocionante para tocar, respetándolos y ofreciendo a cada uno un lugar para brillar. Conmigo tienen una relación más sentimental de la que tendrían con un director.

Los llevó a su pueblo…
Mucha de mi obra es autobiográfica, trata sobre mi infancia y la gente que me rodeaba. Tocar ante ellos fue probablemente uno de los momentos estelares de mi carrera.

Hábleme de esas piezas biográficas.
Son como alquimia, el dolor se convierte a través de la música en algo bello. Le contaré una historia muy conmovedora: Compuse Sky blue para una amiga que se estaba muriendo de cáncer.


Un día estaba firmando discos en Detroit y se me acercó un chico: “Hace 18 meses me diagnosticaron un cáncer de próstata y me dijeron que no viviría más de 18 meses. Al escuchar Sky blue he tenido, por primera vez en todo este tiempo, un sentimiento de paz”. La música es muy poderosa.

¿De qué más habla su música?
De mi infancia y el paisaje de Windon: infinitos campos de maíz, una carretera, las vías del tren, la fábrica de lino en la que trabajaba mi padre. “¡Qué lugar tan inhóspito!”, dijeron los de mi banda cuando fuimos.

¿Deprimente?
Sí, una intensa belleza vacía que esconde cierta oscuridad. No era fácil vivir aislados. De niña, cuando tocaba el piano y veía pasar un coche por la carretera, tenía la fantasía de que en él viajaba un cazatalentos que con una antena especial escuchaba lo que sonaba en las casas, y que iba a descubrir mi gran talento y llevarme a Nueva York. Y cuando veía los Grammy por televisión me imaginaba a mí misma recibiendo el premio.

Ha recibido dos. Igual creamos nuestro futuro con los sueños de infancia.
Creo que sí, que creamos nuestro destino con nuestras mentes.

¿Por qué recrea su infancia?
Es cuando todo lo experimentas por primera vez: el dolor, el amor; luego todo se repite. Cuando mi banda llegó a Windon, el batería, que alucinaba como si hubiéramos aterrizado en Marte, me pregunto: “¿Tú te sientes más la María de aquí o la de Nueva York?”. Y lo supe: aquel es mi lugar esencial.

Ima Sanchís | Inmaculada Sanchís Jost

Fuente: La Contra. La Vanguardia