Mónica Esgueva: “El inconsciente nos puede sabotear la vida”

monica-esgueva-1444251536997.jpg

La coach Mónica Esgueva da claves para potenciar nuestra mente y desarrollar nuestras capacidades en su nuevo libro ‘Los 3 pilares de la felicidad’.

A diferencia de otras sociedades, el mundo occidental lleva poco tiempo dedicando horas al estudio de la mente. A día de hoy, saber cómo podemos lograr todo el potencial de nuestro cerebro y lograr su máximo desarrollo es un reto que está estrechamente ligado al desarrollo de la neurociencia y sus descubrimientos. Mónica Esgueva ha querido ir más allá con su libro Los 3 pilares de la felicidad y aborda el estudio de la mente desde un planteamiento integrador que bebe de tres aspectos distintos: el inconsciente, las tradiciones religiosas orientales y los recientes descubrimientos de la neurociencia. Esgueva cree necesario un cambio que debe pasar por el propio individuo y en el que prácticas como la contemplación o a la meditación tengan un papel predominante. La escritora considera que el desarrollo de la espiritualidad moderna no tiene porque tener a la religión como intermediaria y aboga porque el ser humano se cuestione regularmente sus actos y decisiones, además de buscar todo aquello que necesita para ser feliz en su interior, y no fuera.

-Asegura en la introducción de su libro que las personas que desean desarrollarse y buscar una mejor versión de sí mismas son una minoría. ¿Por qué nos cuesta tanto salir de nuestra zona de confort?
-Nos hacemos cómodos. Nos cuesta muchísimo cambiar los patrones de pensamiento y de comportamiento. Una vez que los tenemos integrados, van solos. Diría que vamos en automático, y todo aquello que no sea automático requiere de un esfuerzo. Somos vagos y no nos gustan los esfuerzos.

¿Siempre hemos sido vagos o hay algún punto de inflexión en la historia del desarrollo humano?
Creo que la tentación de ser como siempre hemos sido y pedir resultados diferentes es demasiado fácil. Esto es imposible, es una locura. La mejor definición de locura nos la dio Einstein: “La locura es seguir haciendo las cosas de igual modo y esperar resultados diferentes”. Sin embargo, esto es lo que hacemos.

-Nadie nos ha enseñado a vivir…
-Nos han enseñado poco a pensar y nada a vivir. No tenemos las herramientas y no nos damos cuenta de que esas herramientas están en la mente. Nos gusta que todos nuestros deseos se cumplan cuando y como nosotros queramos. Esto no ocurre nunca.

-¿Llegaremos a entender la mente algún día?
-Esa sería la gran esperanza, pero pienso que tienen que cambiar muchas cosas. Por una parte, la neurociencia está descubriendo muchísimas cosas sobre el cerebro, que para mí no es la mente, sino su aspecto físico, y, por otra parte, las grandes filosofías orientales tienen mucho que enseñarnos porque llevan siglos estudiando la mente. Nosotros sólo llevamos estudiándola hace apenas un siglo. Es muy poco tiempo. Aunando las dos perspectivas podríamos llegar a conocer la mente de una manera mucho más amplia y completa.

-¿La neurociencia ha despreciado la espiritualidad y la filosofía?
Sí. Sobre todo porque no piensan que sea algo científico. Todo lo que ellos sienten que no pueden replicar en el laboratorio y observarlo desde fuera, no existe. Lo que se está descubriendo, por ejemplo, en física cuántica, es que el observador influye en lo observado. Eso cambia muchas cosas porque las réplicas no son absolutamente objetivas y constantes. Si tuvieran la unidad de adentrarse también desde dentro de la mente como se ha hecho en muchas filosofías orientales con la contemplación, por ejemplo, descubrirían que también hay una ciencia de la mente.

-¿Cuál?
-Hay un mapa que se tiene que seguir para poder lograr resultados. ¡Y son replicables! Eso sí, desde la experiencia. Esto es lo que tiene que aprender la comunidad científica; hay una parte de la mente que sólo se puede estudiar desde dentro, desde la experiencia.

-¿Cuál cree que ha sido el gran avance de la neurociencia en los últimos años?
-Muchas cosas. Darnos cuenta de que tenemos un lado izquierdo y un lado derecho del cerebro, y que son complementarios. Nuestro equilibrio está en tener los dos desarrollados porque vivimos en una sociedad que sólo da preponderancia al lado izquierdo, el lado más racional, el numérico, el del lenguaje…

-¿Y qué alberga nuestro lado derecho?
-Es muy potente. Capta el lenguaje no verbal, lo abstracto, es muy creativo: nos conecta con la música, con el arte, con lo trascendental. Nosotros somos un todo y hemos vivido muchos años sólo con una mitad del cerebro.

-¿Cuándo se dio cuenta de que el inconsciente podía ser un pilar básico para lograr nuestra felicidad?
-Cuando hice el master en Programación Neurolingüística (PNL). Ahí aprendí que el inconsciente es el 90% de nuestra mente. Al descubrir eso me di cuenta de que hemos ido acumulando experiencias, pensamientos, protecciones, etc. Es decir, que tiene una existencia a pesar de que a nosotros nos parece que todo eso se ha olvidado y que no ha tenido ninguna importancia. El psiquiatra Carl Jung es uno de los grandes en el descubrimiento de las partes de las sombras del inconsciente: aquello que reprimimos, que ocultamos, que no nos gusta de nosotros mismos. Eso pasa al inconsciente de una manera bastante dañina porque creemos que eso no saldrá y acaba saliendo en forma de enfermedades.

-El inconsciente nos pone muchas ataduras…
-Muchísimas. De algún modo nos llega a esclavizar y puede sabotear nuestra propia vida. Conscientemente, queremos ir hacia una dirección, y si el inconsciente cree que por ahí no tenemos que ir, nos pondrá todos los impedimentos posibles para que no lo logremos.

-¿Cómo podemos evitar convertirnos en esclavos de nuestra propia mente?
Lo primero es hacer un trabajo de autoconocimiento; no quedarnos sólo con los efectos de nuestro comportamiento inconsciente que ha quedado registrada en nosotros sino ir a la raíz de las cosas y cuestionarnos por qué hacemos las cosas como las hacemos. También tenemos que ser capaces de abrir nuestra mente y perspectivas para darnos cuenta de que quizás tenemos que aprender otras cosas y poner en tela de juicio aquello que dábamos por sentado. Desde otro lugar, se nos abren nuevas posibilidades; desde el lugar en el que siempre hacemos las cosas, tendremos siempre los mismos resultados. Si queremos tener resultados diferentes deberemos cambiar algo.

-Cuestionarnos más. ¿Hay que hacerlo cada día?
-Diría que regularmente. Soy bastante contraria a la rigidez, me gusta la flexibilidad en la vida, pero sí que hay que hacerlo constantemente. Por eso la meditación y la contemplación son tan importantes, porque vivimos unas vidas en las que no tenemos tiempo para eso. El día a día absorbe y es una máquina que nos va rompiendo poco a poco y nos separa de nosotros mismos. Nos hacemos máquinas automáticas y llega un momento en el que nos hemos salido del camino desde hace tiempo y entonces nos preguntamos, “¿qué hago yo aquí?”

-En nuestra cultura hay quién relaciona la contemplación o la meditación con una pérdida de tiempo…
-El no hacer nada está muy mal visto (Sonríe).

-¿Eso es porque nos da miedo acercarnos a estas prácticas, o es lo que nos ha impuesto nuestra sociedad a lo largo de los años?
Tenemos la manía de que la acción por la acción es positiva. Somos como los hámsteres con la rueda, caminamos o corremos rápido pero no vamos a ningún sitio. Si no nos paramos, no tenemos ningún camino y no vamos a ningún lugar. Hay que pararse y saber si donde estamos es donde queremos estar y ver hacia dónde queremos ir.

-¿Por qué huimos del silencio?
El silencio, la quietud, es esencial para todos; el problema es que nosotros no lo contemplamos así. Sin silencio, sin un espacio propio para uno mismo, para estar con uno mismo, no podemos buscar ese camino. Al final, todo eso que solemos buscar fuera con una fruición tremenda está dentro. Buscamos llenar espacios y vacíos que tenemos dentro con cosas de fuera. ¡Esto no se puede cumplir nunca!

-Cada vez tenemos más cosas materiales con las que distraernos. Se hace difícil buscar dentro cuando fuera nos están ametrallando con estímulos…
-Por eso hace falta un esfuerzo propio, una toma de conciencia de que hay poner limites a la distracción. No es cuestión de estar aislados y de encerrarnos dentro de una cueva para siempre, creo que simplemente es buscar espacios para uno mismo. Esto proviene de un conocimiento interno, de una autoconciencia muy grande.

-Para ello es necesario fuerza de voluntad y, sobre todo, mucha disciplina. ¿Hemos demonizado esa palabra en los últimos tiempos?
-La palabra disciplina nos suena mal, y cuando hablamos de ella huimos en dirección contraria. Seguramente, es debido a un hecho cultural. Se ha vivido tan mal en épocas anteriores que ahora huimos de ella. Quizás deberíamos cambiar de palabra y hablar de constancia o de perseverancia. La disciplina también está mal vista porque parece que nos la imponen desde fuera. Para conseguir lo que quiero, necesito practicar y dedicarle tiempo; proviene del “yo quiero”, no del “yo debo”.

-¿Tenemos que aprender a vivir sin expectativas?
-Sí. El problema con las expectativas es que la vida nunca es exactamente como nosotros queremos que sea. El movimiento que yo invitaría hacer es el de ser capaz de aceptar de corazón que la vida no es como nosotros queremos que sea, y que está bien. Para eso, hace falta un cambio trascendente que desde la superficialidad de la sociedad occidental es imposible. Si piensas que la vida es terriblemente injusta, jamás aceptarás que lo que te está dando la vida es lo mejor que te puede traer.

-¿Pecamos de victimismo?
-Tremendamente. ¡Es mucho más fácil! Si la culpa la tienen otros yo ya no tengo nada que hacer. Me puedo quejar, puedo criticar, puedo lanzar balones fuera… Cuando dejas de ser víctima y tomas las riendas de tu vida, significa que te tienes que esforzar, que tienes que ocuparte, no preocuparte, que debes tener constancia y que no puedes abandonar en el camino. El cambio consiste en pasar del victimismo a la responsabilidad.

-Uno de los parámetros de la espiritualidad moderna habla de la lucha como algo inútil. Eso tampoco nos lo han enseñado en ningún sitio…
-Hay que tener mucho cuidado con la lucha porque la lucha desgasta tu energía vital. Si la perdemos luchando contra molinos de viento no la estamos dirigiendo en algo productivo. La lucha inútil es cuando estamos luchando contra aquello que ocurre, sólo perdemos el 100% de las veces. Seguimos luchando contra las cosas que están ocurriendo y que no nos gustan. Pero te gusten o no, ¡están ocurriendo! Acepta lo que ocurre y desde ahí empieza a cambiar.

-¿Las emociones siempre serán más fuertes que la razón?
Las emociones son la voz del inconsciente, nos están dando un mensaje. Las emociones tienen que ser escuchadas, y escuchar esas emociones no significa que vayamos a actuar en función de todas las emociones que sentimos. Si no lo hacemos, se esconden, se reprimen y van al inconsciente. De ahí salen en forma de neurosis, de enfermedades, de miedos, de estrés, de depresión…

-¿El desarrollo de la espiritualidad moderna pasa por realizarla al margen de las religiones?
-En mi opinión, sí. Es una época de cambio muy grande en muchos aspectos de la sociedad y la religión no es una excepción. Hay muchas personas que ya sienten que no necesitan dogmas establecidos para conectarse con lo trascendental. Eso es algo propio del ser humano y no necesitamos del intermediario de una religión.

-Qué ve usted más complicado, ¿salir de esta crisis económica que nos acecha o que la sociedad occidental se impregne de esta espiritualidad a la que damos la espalda?
El cambio de la sociedad tiene que venir por el cambio de los individuos. Si empezamos a cambiar el edificio desde el tejado se nos da a derruir. El cambio depende de que los individuos a nivel personal busquen ese viraje porque se den cuenta de que lo que hay ya no les llena. Si cada uno de nosotros empieza a cambiar, la sociedad por reflejo lo hará. Cuando nos quejamos de los políticos nos tendríamos que mirar a nosotros y ver qué clase de comportamiento tenemos en nuestra vida personal. ¿Seguimos criticando? ¿Odiando? ¿Ponemos una zancadilla si podemos o damos una mano al que lo necesita? ¿La paz que pedimos fuera, la estamos buscando dentro o estamos en continuo conflicto con la gente de nuestro alrededor? No podemos pedir fuera lo que no tenemos dentro.

Fuente: LA VANGUARDIA

61HEpHMaGpL_opt.jpgPara más información y compras del libro de Mónica Esgueva entra a este enlace: Los tres pilares de la Felicidad

 

Las casualidades no existen

ley-de-atraccion-6.jpg
No somos marionetas en manos del azar. La vida no es un accidente regido por la suerte ni las coincidencias. Por más que nos cueste creerlo, recogemos lo que sembramos. Veamos la vida como un continuo aprendizaje.

Formamos parte de una sociedad materialista, desencantada del mundo en el que vivimos. Por eso, en general solemos creer que nuestra vida es un accidente regido por la suerte y las coincidencias. Es decir, que no importan nuestras decisiones y nuestras acciones, pues en última instancia las cosas pasan por “casualidad”. Esta visión nos convierte en meras marionetas en manos del azar.

 En paralelo, muchos individuos nos hemos vuelto “nihilistas”. No es que no creamos en nada. Simplemente “negamos cualquier significado o finalidad trascendente de la existencia humana”. De ahí que orientemos nuestra vida a saciar nuestro propio interés.

Pero ¿realmente la vida es un accidente que se rige de forma aleatoria? ¿Estamos aquí para trabajar, consumir y divertirnos? ¿Acaso no hay una finalidad más trascendente? Lo irónico es que la existencia de estas creencias limitadoras pone de manifiesto que todo lo que existe tiene un propósito, por más que muchas veces no sepamos descifrarlo. No en vano creer que no tenemos ningún tipo de control sobre nuestra vida refuerza nuestro victimismo. Y pensar que la existencia carece por completo de sentido justifica nuestra tendencia a huir constantemente de nosotros mismos.

“Según la ley de la sincronicidad, lo que nos ocurre, bueno o malo, está ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos”

Es decir, que incluso estas creencias no están ahí por casualidad, sino que cumplen la función de evitar que nos enfrentemos a nuestros dos mayores temores: el “miedo a la libertad” y el “miedo al vacío”. Mientras sigamos creyendo que nuestra propia vida no depende de nosotros, podremos seguir eludiendo cualquier tipo de responsabilidad. Y mientras sigamos pensando que todo esto no es más que un accidente, podremos seguir marginando cualquier posibilidad de encontrar la respuesta a la pregunta ¿para qué vivimos?

DEL POR QUÉ AL PARA QUÉ

“El caos es el orden que todavía no comprendemos”(Gregory Norris-Cervetto)

Cegados por nuestro egocentrismo, solemos preguntarnos por qué nos pasan las cosas, en lugar de reflexionar acerca de para qué nos han ocurrido. Preguntarnos por qué es completamente inútil. Fomenta que veamos la situación como un problema y nos lleva a adoptar el papel de víctima y sentirnos impotentes.

Por el contrario, preguntarnos para qué nos permite ver esa misma situación como una oportunidad. Y esta percepción lleva a entrenar el músculo de la responsabilidad. Una actitud mucho más eficiente y constructiva. Favorece que empecemos a intuir la oportunidad de aprendizaje subyacente a cualquier experiencia, sea la que sea.

Y esto es precisamente de lo que trata la “física cuántica”. En líneas generales, establece que “la realidad es un campo de potenciales posibilidades infinitas”. Sin embargo, “solo se materializan aquellas que son contempladas y aceptadas”. Es decir, que ahora mismo, en este preciso instante, nuestras circunstancias actuales son el resultado de la manera en la que hemos venido pensando y actuando a lo largo de nuestra vida.

Si hemos venido creyendo que estamos aquí para tener un empleo monótono que nos permita pagar nuestros costes de vida, eso es precisamente lo que habremos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y comportamientos. Por el contrario, si cambiamos nuestra manera de pensar y de actuar, tenemos la opción de modificar el rumbo de nuestra existencia, cosechando otros resultados diferentes. El simple hecho de creer que es posible representa el primer paso.

LA TEORÍA DEL CAOS

“El aleteo de una mariposa puede provocar un ‘tsunami’ al otro lado del mundo” (proverbio chino)

Lo mismo nos sugiere “la teoría del caos”. Por medio de complicados e ingeniosos cálculos matemáticos “permite deducir el orden subyacente que ocultan fenómenos aparentemente aleatorios”. Dentro de estas investigaciones, destaca “el efecto mariposa”. Para comprenderlo, un ejemplo: imaginemos que un chico se va un año fuera de su ciudad para estudiar un máster en el extranjero. Y que al regresar a casa entra a trabajar de becario en una empresa. Allí aparece una nueva becaria, a quien sientan a su lado. Nada más verse, los dos jóvenes se enamoran. Y seis años más tarde se casan, forman una familia y viven juntos para siempre.

En este ejemplo, “el efecto mariposa” estudiaría la red causal de acontecimientos que hicieron posible que el chico coincidiera con la chica en un lugar físico determinado en un momento psicológico oportuno.

Al observar su historia detenidamente, comprobamos que el joven decidió estudiar un máster a raíz de la separación con su exnovia, a quien conoció años atrás en una discoteca. Remontándonos a esa noche de fiesta, destaca que el chico decidió salir con sus amigos tras perder una apuesta. Es decir, si no hubiera perdido la apuesta no habría ido a aquella discoteca y, en consecuencia, no habría conocido a su exnovia. Y si esta no lo hubiera dejado, no habría estudiado el máster, que es lo que le permitió entrar a trabajar de becario. Y fue precisamente este empleo el que le posibilitó conocer y enamorarse de la mujer con la que pasaría el resto de su vida. Perder una simple apuesta le llevó a ganar un amor eterno.

LA LEY DE LA SINCRONICIDAD

“Lo que no hacemos consciente se manifiesta en nuestra vida como destino” (Carl Jung)

Nuestra existencia no está gobernada por la suerte ni el azar, sino por “la ley de la sincronicidad”. Esta determina que “todo lo que ocurre tiene un propósito”. Pero como todo lo verdaderamente importante, no podemos verlo con los ojos ni entenderlo con la mente. Esta invisible red de conexiones tan solo puede intuirse y comprenderse con el corazón.

La ley de la sincronicidad significa que “aunque a veces nos ocurren cosas que aparentemente no tienen nada que ver con las decisiones y las acciones que hemos tomamos en nuestro día a día, estas cosas están ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos, de nuestra manera de disfrutar la vida”.

De ahí que mientras sigamos resistiéndonos a ver la vida como un aprendizaje, seguiremos sufriendo por no aceptar las circunstancias que hemos cocreado con nuestros pensamientos, decisiones y acciones. No existen las coincidencias. Tan solo la ilusión de que existen las coincidencias. De hecho, “la ley de la sincronicidad” también ha descubierto que “nuestro sistema de creencias y, por ende, nuestra manera de pensar determinan en última instancia no solo nuestra identidad, sino también nuestras circunstancias”. 

Por ejemplo, que si somos personas inseguras y miedosas, atraeremos a nuestra vida situaciones inciertas que nos permitan entrenar los músculos de la confianza y la valentía. Así, los sucesos externos que forman parte de nuestra existencia suelen ser un reflejo de nuestros procesos emocionales internos. De ahí la importancia de conocernos a nosotros mismos.

LA LEY DEL KARMA

“Cada uno recoge lo que siembra”(Buda)

Si bien la “física cuántica”, “la teoría del caos”, el “efecto mariposa” y “la teoría de la sincronicidad” son descubrimientos científicos llevados a cabo en Occidente a lo largo del siglo XX, lo cierto es que no tienen nada de nuevo. En Oriente se llegó a esta misma conclusión alrededor del siglo V antes de Cristo. Según los historiadores, por aquel entonces se popularizó “la ley del karma”, también conocida como “la ley de causa y efecto”.

La ley del karma afirma, en esencia, que “todo lo que pensamos, decimos y hacemos tiene consecuencias”. De ahí que en el caso de que cometamos errores, obtengamos resultados de malestar que nos permitan darnos cuenta de que hemos errado, pudiendo así aprender y evolucionar. Y en paralelo, en el caso de que cometamos aciertos, cosechemos efectos de bienestar que nos permitan verificar que estamos viviendo con comprensión, discernimiento y sabiduría.

Esta es la razón por la que los sucesos que componen nuestra existencia no están regidos por la “casualidad”, sino por la “causalidad”. Según “la ley del karma”, cada uno de nosotros “recibe lo que da”, lo que elimina toda posibilidad de caer en las garras del inútil y peligroso victimismo.

PARA ‘VER’ LA CAUSALIDAD

1. LIBRO

– ‘El misterio de las coincidencias’, de Eduardo Zancolli y Deepak Chopra (RBA). Un libro que expone de forma clara los últimos descubrimientos acerca de las leyes que rigen las causalidades de la vida. Según los autores, lo que nos sucede tiene la función y la finalidad de que aprendamos y evolucionemos.

2. SERIE

– ‘Perdidos’, de Jack Bender y otros directores. Un grupo de seres humanos sobrevive a un accidente de avión en una misteriosa isla. La trama gira en torno a la función que tiene el destino en sus vidas. Todos ellos se verán confrontados con las decisiones que tomaron en su pasado, viendo la manera de aprender y redimirse en el presente.

3. CANCIÓN

– ‘Karma police’, de Radiohead. El nombre proviene de una broma de los miembros de la banda, quienes frente a cualquier conducta indebida a lo largo de la gira de su disco ‘OK computer’, en 1997, bromeaban y decían: “No importa, tarde o temprano, al responsable se lo va a llevar la policía del karma”.

Autor: BORJA VILASECA

Fuente: EL PAÍS

 

¿Y si con cada pensamiento estamos creando nuestro futuro? En lo que piensas te conviertes

frase; Piensa lo bueno y se te dara; Cony mendez, metafisica Miami, facilitadora Patricia; clases, conferencias.png

¿ Y si con cada pensamiento estamos creando nuestro futuro?

Con mucho amor les comparto este enriquecedor video de solo 7 minutos que puede llegar a cambiar la visión que tienes sobre tu vida. Nos da a conocer la importancia de ser conscientes de nuestros pensamientos y sentimientos, pues a través de ellos CREAmos nuestra realidad. En lo que piensas te conviertes.

Este video es una extracto de la película de Louise Hay “TÚ PUEDES SANAR TU VIDA”, basada en su libro un best-seller internacional con el mismo nombre “Usted puede sanar su Vida”

“Cada uno de nuestros pensamientos y palabras determinan nuestro futuro, es como si enviáramos nuestros pensamientos al Universo , este lo aceptara y nos los devolviera en forma de experiencias” Louise Hay

“Te conviertes en lo que piensas quieras o no” Wayne Dyer

“Los pensamientos son de naturaleza vibratoria y por lo tanto atractiva. De modo que cuando te importan lo suficiente como para hacer el esfuerzo de cambiarlos de lo negativo a lo positivo, cambias tu punto de atracción. No hay nada más importante que entender esto” Esther Hicks

“Que diferente sería nuestra vida si prescindiéramos de todo el ruido y eligiéramos sencillamente lo que queremos en cada momento respecto a nuestras relaciones, nuestra prosperidad, nuestra carrera, la tranquilidad en nuestra familia. ¿Cómo sería nuestra vida si hiciéramos eso? Gregg Braden

Somos responsables de cada una de nuestra experiencias, a cada momento nos creamos a nosotros mismos y creamos nuestra vida. No somos espectadores, somo protagonistas. Dentro de nosotros tenemos las herramientas necesarias para vivir la vida de nuestros sueños, para lograr todos nuestros deseos y anhelos. Lo importante es CREER y CONFIAR  en nosotros y para que esto sea necesario, hay que trabajar en AMARNOS. 

Todas las críticas y juicios hacia nosotros mismos no provienen del AMOR, pues el amor no critica, no juzga. Aquí radica la importancia de eliminar la crítica hacia nosotros mismos, pues esta nos estanca, nos inmoviliza, no nos permite generar cambios positivos en nuestra vida. En cambio si actuamos desde el AMOR, APROBACIÓN, ACEPTACIÓN incondicional hacia nosotros mismos, sabemos que tal como somos, somos individuos MARAVILLOSOS, y que actuemos como actuemos en las diversas etapas de nuestra vida estamos haciendo LO MEJOR QUE PODEMOS  desde la conciencia que tenemos en cada momento. El Proceso de la vida se desarrolla a la perfección y nosotros formamos parte de este proceso. El ubicarnos en este punto nos hace tratarnos con AMOR, RESPETO, VALORACIÓN incluso cuando sentimos que nos hemos “equivocado”, hacemos a un lado la crítica y la reemplazamos por ACEPTACIÓN. 

Nos han educado de tal modo que pensamos que a través de la crítica es como se cambia o mejora algo en nuestras vidas. Cuando nos criticamos a nosotros mismos, solo estamos reproduciendo los mismos mensajes que oíamos de niños de los adultos que formaron parte de nuestra crianza y educación. Pues cómo nos hayan hablado nuestros padres esto se transforma en nuestra voz interior. La crítica “se aprende”, pero así como se aprende se puede “desaprender”. 

Nuestro niño (a) interior ya no quiere más crítica, no quiere más juicios, ni castigos, solo busca que lo (a) aprobemos y lo (a) aceptemos TAL Y CUAL ES. Solo quiere nuestro AMOR INCONDICIONAL. Si esto no fue lo que recibimos de niños, es hora que nosotros nos lo demos a nosotros mismos. Perdonarnos, perdonar y aceptar a nuestros padres, NOS LIBERA.

“Te has criticado por años y no ha funcionado, intenta aprobarte y mira qué pasa” Louise Hay

Lo importante aquí no es sentirnos culpables, no culpar a nadie tampoco, pues sabemos que nuestros padres o sean quienes hayan sido nuestras figuras representativas en nuestra niñez también actuaron desde la consciencia que tenían en su momento, si a nuestros padres no les enseñaron a amarse no había modo que nos enseñaran. 

Ahora nos queda hacernos responsables de nuestras vidas, tomar las riendas, y comenzar el trabajo de amor a nosotros mismos. Es el más bello y maravilloso de todos los trabajos, cambia y transforma nuestra vida.

Es por esto que si tienes la posibilidad de formar parte de mi Charla Informativa que realizaré este 08 de Octubre aquí en Santiago de Chile, no lo dudes. Esta te ayudará a conocer más sobre la filosofía de Louise Hay y su maravilloso trabajo. Será una instancia única de COMPARTIR EXPERIENCIAS, APRENDIZAJES y sobretodo de iniciar el camino DE AMOR HACIA NOSOTROS MISMOS. Te mereces lo mejor y en ti está el PODER para Crearte una VIDA MARAVILLOSA.

Para más Información e Inscripciones hazlo en: elpoderdetuamor33@gmail.com

14022213_1728785410704567_3870252046779716834_n_opt.jpg

 

                                                          1932487_10205060856181554_3718532437824620895_n-1-4 Evelyn Elorza H.

                                                                               Educadora Diferencial

                               Líder de Talleres  Heal Your Life® , basados en la filosofía de Louise Hay
                                                            
                                                                                     Creadora de:
                                               “Cambiemos el Mundo, cambiemos la Educación”
                                                    https://cambiemoslaeducacion.wordpress.com

 

 

 

“La felicidad se puede medir y se puede enseñar”

img_jroviralta_20160511-165329_imagenes_lv_colaboradores_jroviralta__r0h7421-k6LF-KNSWRBDSABVV78NI-992x558@LaVanguardia-Web.jpg
Martin Seligman, padre de la psicología positiva, director del centro Penn.
Tengo 73 años. Nací en Nueva York y vivo en Filadelfia. Casado, 7 hijos y 4 nietos. Doctor en Psicología Experimental y en Humanidades. Soy centrista. Creo que Dios llega al final y no al principio, a muy largo plazo nosotros crearemos a Dios. Desapareces cuando ya nadie se acuerda de ti.
¿Qué le llevó a estudiar las fortalezas humanas?

Cuando me nombraron presidente de la Asociación Americana de Psicología me propuse hacer bien mi trabajo y me dediqué a preguntar por el mundo qué hacíamos bien y qué hacíamos mal los psicólogos.

Eso es curioso, humilde e inteligente.

Descubrí que investigar y tratar los aspectos negativos y patológicos del ser humano (la ansiedad, el estrés, la depresión, el suicidio, las adicciones…) sabemos hacerlo muy bien; pero nadie se ocupaba de los aspectos positivos, de manera que la psicología no explicaba a la gente cómo llevar una buena vida.

De eso se encargaron algunos filósofos.

…Y no se trata de mostrar a la gente cómo no estar deprimido, no enfadarse o no tener ansiedad, sino de enseñarle a ser feliz. Me propuse estudiar las bases del bienestar psicológico y de la felicidad; y las fortalezas y virtudes humanas, todo dentro del marco de la ciencia.

¿A qué conclusiones ha llegado?

Que las emociones positivas, la calidad de las relaciones, en definitiva, la felicidad, se pueden medir y se pueden enseñar.

Pero uno tiene su carácter.

Se puede cambiar. Yo era un pesimista depresivo y he aprendido a ser optimista y alegre.

Pues cuénteme cómo.

Si analizamos las estadísticas de violencia, riqueza real, sanidad, educación, no hemos hecho más que progresar. La queja sobre el mundo en el que vivimos hay que repensarla, y en la vida personal hay que cambiar de actitud.

Sin señalar lo negativo, ¿cómo lo mejoras?

Supongamos que identificando los aspectos negativos de un paciente la psicoterapia consigue sacarlo de su pozo (lo que sólo ocurre en el 65% de los casos), es decir, que pase de menos diez a cero; pero así no se consigue que sea feliz.

Eso es mucho pedir.

Las habilidades (optimismo, templanza, coraje, humanidad, autoestima, gratitud…) están por encima de cero. Potenciar nuestras fortalezas es una forma de potenciar el bienestar.

¿Cómo lo hizo usted?

Durante veinte años investigué el pesimismo. Pero personalmente, cuando me sorprendía pensando de manera negativa, reconocía esos pensamientos pesimistas y buscaba argumentos realistas que los desmontaran.

¿Hay que discutir con uno mismo?

Sí, hasta desmontar la negatividad. Luego, para alcanzar el bienestar, hay que centrarse en cómo potenciar y desarrollar aquellas áreas en las que eres bueno en lugar de dedicarte a la prevención de lo problemático.

Aplíquelo, por ejemplo, a la depresión.

Las investigaciones demuestran excelentes resultados con la estimulación de emociones positivas como la alegría, la esperanza o la ilusión.

¿Hay pruebas científicas?

Muchísimas. Hemos demostrado que esas fortalezas humanas que se pueden aprender son eficaces barreras del trastorno mental. Y los estudios muestran que el optimismo tiene un efecto directo sobre nuestra respuesta inmune.

Deme un ejemplo.

En EE.UU. hemos medido condado a condado el pesimismo, la infelicidad y el aburrimiento; y resultan ser predictores mucho más eficaces de los infartos que la etnia, los ingresos, la educación, el sedentarismo o la obesidad.

Increíble.

Preocupados por la alta tasa de estrés postraumático en el ejército norteamericano (5%), me encargaron un estudio y un plan de choque. Y de nuevo el principal predictor no resultó ser la intensidad o crudeza del combate, es decir, el trauma en sí, sino el hecho de ser una persona catastrofista, que aumenta un 30% el riesgo de tener estrés postraumático.

Deme una pequeña herramienta.

Hay 24 virtudes que trabajar, pero, por ejemplo, en las relaciones es fundamental pasar de una actitud constructiva pasiva (“¡Felicidades por tu discurso!”) a la constructiva activa (“¿En qué momento te aplaudieron?”, ¿Qué dijiste?”, “¿Qué fue lo más emocionante?”…).

Eso sí es empatía.

La psicología siempre ha considerado que los motivos de la tristeza, la depresión o la ansiedad venían de fuera, pero hoy sabemos que dependen de lo que tú piensas sobre lo que te ha acontecido, eso es lo que genera el sentimiento.

Una cosa es lo que pasa fuera y te afecta, y otra, la falta de autoestima.

Es el mismo proceso, por eso en muchas escuelas de Estados Unidos enseñamos a los niños las habilidades del optimismo y hacemos un seguimiento en la pubertad, así hemos conseguido reducir a la mitad la tasa de depresiones.

¿Todo pasa por el raciocinio?

Yo trabajo sobre las estructuras cerebrales, ¡y estamos haciendo avances increíbles en neurociencias! Dentro de un mes se publicará un avance importantísimo sobre la indefensión aprendida (la sensación subjetiva de que no podemos hacer nada ante una situación). Steve Miller ha encontrado los circuitos cerebrales que la activan y desactivan. Yo los llamo los circuitos de la esperanza, podremos desactivar la depresión.

¿Cuáles son los elementos esenciales que pueden elevar el grado de felicidad?

Aumentar las relaciones y las emociones positivas, el compromiso (poner en práctica las fortalezas personales), el sentido y el logro (establecer metas que nos motiven a conseguirlas).

Fuente: La Contra. La Vanguardia 

Silvia Abalsamo, autora del libro “Metafísica para niños”: Cuando nos conectamos con nuestro interior, en ese espacio de silencio, todo es posible.

Pagina

Silvia Abalsamo Facilitadora de Terapias Complementarias.

Desde el año 1996 trasmito conocimientos de luz  a través de diferentes cursos y actividades de crecimiento personal.  Algunos de estos cursos son: Ángeles, Metafísica,  Autosanación, entre otros.  Además coordino talleres vivenciales con diferentes técnicas: relajación en movimiento, sanación a través del sonido (cuencos tibetanos y de cuarzo, ovni drum, pines, tambor de mar y de  trueno, etc.), musicoterapia, mantras, entre otros más. 

Actividades  para niños: Desde el año 2005 trabajo con niños  ofreciendo talleres de Ángeles y Metafísica donde trabajamos con: meditaciones guiadas, mandalas, musicoterapia,  sonidos en vivo y  mantras.  En todas las actividades para niños se trasmiten herramientas de autoayuda con distintas dinámicas acordes a la edad del grupo, compartimos canciones, mindfulness (atención plena) cuentos, baile y juegos. 

Autora del LIBRO METAFISICA PARA NIÑOS:En el año 2012 escribí, mi primer libro, “Metafísica para niños”, donde trasmito todas las herramientas aprendidas sobre metafísica de una forma simple y gráfica, para que los niños accedan a estas enseñanzas por medio de esta obra.

En Octubre 2014 salió a la venta la nueva edición de este libro con la editorial URANO (KEPLER), que actualmente se vende en CHILE, URUGUAY y ARGENTINA.

 ¿En palabras simples qué es la “metafísica”, en qué consiste?

La palabra Metafísica quiere decir más allá de lo físico. Trata sobre lo intangible, temas espirituales y todo lo que existe, pero que no se puede comprobar o medir científicamente.  A los niños les explico que la metafísica es todo lo que no podemos sentir con alguno de nuestros sentidos físicos, como por ejemplo: la energía, los Ángeles, la intención, el pensamiento, sanación, etc.

 ¿Cómo llegó a tu vida el mundo de la metafísica? ¿Cómo llegaste a interesarte en ella?

Desde mi adolescencia me llamaban mucho a atención todos los temas relacionados con la energía, los Ángeles, lo místico o espiritual.  Cuando terminé la secundaria (1992), me volqué de lleno a estudiar y conocer estos temas.  En esa época no había tanta difusión ni cursos sobre las llamadas “terapias complementarias” como hay en la actualidad, así que comencé aprendiendo control mental. Desde ese momento el Universo me fue llevando de un curso a otro hasta llegar a los ÁNGELES y la METAFISICA.  Desde ese momento hasta la actualidad sigo en este camino, aprendiendo  más  herramientas de autoayuda y sanación, para seguir creciendo y expandiendo estas enseñanzas que tanto ayudan.

¿Qué haces para aplicarla a tu vida diaria?

Recordar estas enseñanzas en la vida cotidiana: por ejemplo, al comenzar el día dedico unos minutos para meditar y decir afirmaciones, para las actividades que tenga en el día que comienza. Luego pongo todas esas actividades en manos de Dios para que EL le dé forma de la manera más perfecta.

En los momentos difíciles o de gran movilización, trato de ver lo positivo de esa situación recordando que hay una razón beneficiosa en cada acto. Aunque en ese momento no pueda ver con claridad cuál es esa razón, sé que todo es para mejor siempre.

Trato de ver la vida y las experiencias de aprendizaje difíciles de otra manera. Por ejemplo: cuando una situación que me resulta muy molesta, se repite varias veces,  intento buscar cual es el aprendizaje de esa situación. O sea que me quiere mostrar o enseñar ese “hecho molesto”  que se repite  una y otra vez. Si no logro verlo con facilidad,  pido asistencia a los Ángeles para que me ayuden a ver más fácilmente que debo aprender de esta situación, que no me gusta y se sigue presentando frente a  mí.

 ¿Has notado cambios en tu vida? ¿Cuáles?

Si… Realmente son muchos como para describirlos en una nota.  Aprendí a sentir la asistencia de los Ángeles, recordando que están en todo momento guiándonos y ayudándonos. Pude sentir mi misión en la tierra, empezar a dedicarme de lleno a ella, siguiendo las señales claras que los Ángeles me envían siempre.

Pude realizar un viaje hacia mi interior para encontrar mis propias sombras, trabajarlas y desde ahí, resurgir con una nueva energía. Esto me permitió mejorar vínculos, tener nuevas relaciones,  disolver la causa de algunas dolencias físicas, mejorar mi autoestima, dormir mejor, vivir más tranquila y tantas otras cosas más.

 ¿Por qué crees que son importantes todas estas enseñanzas en nuestros niños? ¿Qué ventajas trae el que se sumerjan en este mundo desde pequeños?

Los niños de hoy están más “despiertos” pero… además algunos de ellos, suelen ser muy inquietos, o hiperactivos,  en algunos casos, les cuesta concentrarse, o tienen muchos miedos. Con la práctica de las enseñanzas Metafísicas desde pequeños, lograrán fortalecer la seguridad en sí mismos, comprender la importancia de la conexión con nuestro interior, disolver miedos (que a veces provienen de mandatos ajenos), mejorar la autoestima, dormir mejor, desarrollar la paciencia y la tolerancia, entre otras cosas más. 

Comparto un caso: Un niño de 11 años en el colegio era burlado todo el tiempo por tres compañeros del grado,  un tema ahora conocido como “Bullying”. El niño utilizó un decreto sugerido en el libro Metafísica para niños para alejarnos de una persona que nos molesta o nos daña. Cada vez que el niño estaba en clase recibiendo cargadas, burlas o agresiones, en lugar de responder con otra agresión o sentirse humillado, interiormente repetía el decreto visualizando una luz violeta que los cubría a todos. Con el tiempo dejaron de molestarlo.  

¿Trabajas actualmente guiando a los niños en estas enseñanzas?

Si… todos los viernes por la tarde doy clases de RELAJACAION Y METAFISICA PARA NIÑOS de 5  10 AÑOS en Buenos aires –Argentina.  En estas clases integramos conocimientos de Metafísica, Ángeles,  diferentes técnicas de relajación, liberación de nerviosismo, y el entrenamiento de la atención plena (Mindfulness).

DSC00321

¿Qué beneficios notas en los más pequeños?

En los más pequeños lo que más se escucha (entre otras cosas) es el tema de sus pesadillas. Cuando hay pesadillas reiteradas, al acostarse, podemos recordarles que todos somos Luz y que si esa Luz se expande, nada ni nadie los puede dañar, seguramente teniendo presente estas ideas al momento de dormirse, podrán conciliar un sueño profundo y tranquilo.

 Comparto un caso: Una niña de 5 años todas las noches tenía pesadillas, durante varios meses. Se despertaba llorando y terminaba durmiendo en la cama de sus padres. Los padres me cuentan que hacía mucho tiempo que no podían dormir de corrido y tranquilos en su cama, ya que la niña terminaba durmiendo con ellos y ya habían intentado varios métodos pero nada resultaba.

Cuando la niña recibe el libro Metafísica para niños, lo primero que aprendió fue el decreto para dormir sin pesadillas. Todas las noches sus padres se lo leían, hasta que finalmente se lo aprendió de memoria. Desde ese primer día donde cambiaron su forma de pedir,  pensar y vibrar, nunca más la niña tuvo pesadillas y cada uno duerme en su cama, toda la noche de corrido.

¿Crees que hoy en día las personas están siendo más conscientes de todo esto, se están abriendo a nuevas maneras de ver y experimentar la vida?

Si… Yo creo que cada vez son más las personas que buscan herramientas de autoayuda, para mejorar su calidad de vida de una manera armoniosa y saludable. A veces llegan casos de niños que les piden a sus padres que los lleven a hacer meditación, otros, en cambio, los padres viendo sus mejoras con estas disciplinas, traen a sus hijos para que desde niños puedan aprenderlas.  Desde mi experiencia, noto que el interés por recorrer este camino de autoayuda es cada vez mayor.

Cuéntanos de tu libro “Metafísica para Niños”.

Es un libro para que niños, jóvenes y adultos puedan aprender o recordar las enseñanzas básicas de Metafísica, de una manera simple y gráfica. Con ejemplos acordes al mundo de los niños y dibujos para cada tema.

Los temas que encontrarán en este libro son: Cómo trabajar con decretos, (decretos para dormir sin pesadillas, para recordar lo que estudian, para alejarse de una persona que los daña o molesta,  etc.) Ley de  Mentalismo, Causa y efecto; y Vibración. Cómo cambiar la vibración negativa. Los Siete Rayos, con las cualidades y el Arcángel de cada uno.

Para los más chiquitos, hay un cuento para que puedan recordar fácilmente las cualidades de Cada Rayo, con las aventuras que viven los animales en el bosque.

Un libro no solo para niños y jóvenes, también para abuelos, padres, docentes, y toda persona que esté rodeada de niños.

DSC08488

¿Cómo surgió la idea de este libro?

Surgió en medio de una meditación. En esa época para explicarles a los niños algunos temas de Metafísica,  usaba láminas con dibujos que hizo mi hermana,  según lo que se me ocurría para cada tema. Y además, les entregaba a los chicos un texto simple y breve explicando los temas desarrollados en cada clase.

En la meditación vi que tenía que unir esos dibujos, con los textos para armar un libro, ya que estas enseñanzas se tenían que expandir, para aquellos niños que no pueden venir a Villa Bosch (Buenos Aires) a vivenciar la clase presencial.

Desde ese día, empecé a buscar cómo armar un libro. Fueron hermosas las “causalidades” y la guía de los Ángeles,  que me fueron llevando a cada persona para que el libro tome forma.

En el 2012 salió la primera edición de 1.000 ejemplares, que fue de manera independiente con una imprenta de mi barrio. Empecé a ofrecerlo en el mercado como podía (librerías, tiendas holísticas etc.). Invertí en publicidad de revistas, radio, y armé un video en you tuve, que mostraba páginas del libro. Mientras estaba vendiendo la 2da. Edición, me convocó  la editorial Urano, interesada en editar este libro.

En Octubre del 2014 salió a la venta la nueva edición del libro Metafísica para niños con el sello Kepler (Urano), con nuevos dibujos,  pero respetando fielmente los originales que había realizado mi hermana.  Actualmente se vende en CHILE, URUGUAY y ARGENTINA.

¿Crees que es importante que para guiar a los niños en este camino, se necesita que los padres tengan conocimiento también sobre estos temas? ¿Cómo crees que pueden nutrirse los padres de estas maravillosas enseñanzas y compartirlas con sus hijos?

Si… creo que sería lo ideal, el acompañamiento de los padres en estas enseñanzas es fundamental.

Hoy en día hay muchos niños que no se sienten comprendidos, que tienen desarrollada su percepción y ven energías, seres de Luz, el campo áurico, etc. y los padres que no conocen de estos temas no pueden contenerlos y guiarlos.

Hoy en día hay varias formas de acceder a estas enseñanzas, a través de la web, libros, programas de radio, charlas,  talleres y más.

Como padres podemos aplicar estas enseñanzas con nuestros hijos, en cualquier momento de una manera práctica y fácil.  Por ejemplo, tomando conciencia de la importancia que tiene lo que pensamos y sentimos.  Una ley metafísica dice que, somos libres de pensar en positivo o negativo, pero… si pensamos positivamente viviremos más momentos de alegría, y lo contrario si pensamos en negativo. También, recordando que todo lo que damos al otro será lo que recibiremos, por ejemplo, si dañamos a un amigo, en algún momento vamos a recibir esa agresión, lo mismo cuando ofrecemos ayuda, también vuelve.

¿Qué opinión tienes del sistema educativo actual? ¿Crees que el mundo de la metafísica podría incluirse de alguna u otra forma en los aprendizajes de los niños? ¿Cuáles serían sus beneficios?

Creo que el sistema educativo está desactualizado para los tiempos que corren,  y para los “nuevos niños”  que demandan otra manera de aprender.

Se podría incluir las enseñanzas del libro Metafísica para niños de diferentes formas simples y breves. Por ejemplo empezar la clase: llamando a algún Ángel que guie esa clase, compartiendo reflexiones sobre las leyes, o diciendo todos juntos algún decreto. Por ejemplo el decreto para recordar lo estudiado,  pueden decirlo  todos juntos antes de realizar una evaluación.

También se podría dedicar unos minutos antes de cada clase, para conectarse con su interior, ya sea con una meditación, cantando mantras, rezando, compartiendo alguna afirmación. Ese espacio de silencio y contacto con nuestra “Luz Interna” será la mejor forma para que estén predispuestos  a recibir enseñanzas escolares, aun cuando les resulte “aburrida”.

Creo que se lograrían muchos beneficios: más atención y concentración, disminución de la agresión y el nerviosismo, generar un clima de respeto y tolerancia para con los compañeros, entre otros.   

Para despedirnos, cuéntanos, ¿cuál es el mensaje central que nos deja la aplicación de todas estas herramientas a nuestras vidas?

Básicamente recordar que nuestra esencia es LA LUZ, y cuando nos conectamos con nuestro interior, en ese espacio de silencio todo es posible, fluyen ideas, posibles soluciones a nuestros problemas, incluso podremos ver cuál es el aprendizaje ante una experiencia difícil, todo está en nuestro interior… y cuanto más nos conectemos con ese espacio, más beneficios obtendremos,  mejorando así nuestra  calidad de vida.   

titulo_libro.png

Para acceder a compras y más información sobre el libro de Silvia Abalsamo entra a este enlace: “Libro Metafísica para niños” 

1932487_10205060856181554_3718532437824620895_n-1-4 Evelyn Elorza H.

Educadora Diferencial

Líder de Talleres  Heal Your Life® , basados en la filosofía de Louise Hay
Creadora de:
“Cambiemos el Mundo, cambiemos la Educación”